Pilar San José tenía en su mano un tesoro: líneas idénticas a las de Nazca en el Perú. La UNESCO ha considerado a Pilar Patrimonio Material de la Humanidad y le ha puesto un pisito de soltera con los gastos pagados, y guardia y custodia para sus manos.
Pilar acudió a una quiromántica que le recomendaron en su barrio porque veía en su mano unas líneas muy raras que nadie más que ella tenía. Y llevaba razón: entre otras figuras casi microscópicas, en la mano izquierda de Pilar hay un colibrí volando entre las líneas del corazón y la cabeza; y en la mano derecha, un mono de cola enrollada encima del Monte de Venus. Lo más curioso es que ambos dibujos son exactos a los de la Pampa de Socos, que tienen unos 10.000 años de antigüedad. “Siempre me sentí muy mayor, como un alma vieja, y la respuesta estaba ahí en mi mano” explica Pilar.
Se cree que Pilar tiene estas líneas de Nazca de nacimiento, y que han ido creciendo y haciéndosele más visibles con la edad. Gracias a que tiene la piel más seca que los campos de Castilla y algo rojiza de tanto fregar con lejía, se le han podido ver en toda su extensión.
Bajo el microscopio electrónico se les han encontrado unas 483 figurillas multiformes en la mano izquierda y 317 en la derecha, es decir 800 en total, entre las que destacan varias aves posadas en las líneas principales y secundarias como 23 cóndores, 17 garzas, 5 pelícanos, 11 grullas, 2 loros y el citado colibrí. También se han identificado otros animales más escondidos entre las palmas y las falanges como un par de monos, varias arañas de diversos tamaños, caracolillos y lagartijillas. De entre todos ellos, el dibujo más inquietante lo tiene en la mano derecha: es la figura de un hombre con una garrota agarrado a su línea del destino que algunos interpretan como un mago, aunque Pilar sostiene que es su abuelo: “Era un bruto. Siempre andaba con dándonos de palos en las piernas y en los brazos. Me ha dejado muy marcada”.
Estas líneas sólo pueden ser interpretadas por profesionales, pues para un ojo desentrenado son rayas sin más. Aunque vistas en conjunto y en plano cenital se observa una perspectiva axonométrica que confluye en un punto de fuga del centro de la mano como un perfecto cruce de caminos. Eminentes ufólogos han invitado amablemente a Pilar San José a darles la mano (junto al resto del cuerpo), pues existe la sospecha de que sus líneas puedan contener mensajes extraterrestres que es preciso descifrar. Otros nasólogos (de la NASA) apuntan en cambio a que su mano pueda ser una pista de aterrizaje para extraterrestres de tamaño microscópico, como bacterías intergalácticas suspendidas en la atmósfera terrestre y perdidas en la dimensión espacio-temporal a causa de la contaminación.
Tras exhaustivos trabajos manuales y pruebas digitales, no se ha llegado a ninguna conclusión definitiva sobre el caso Pilar de Nazca (así se la conoce) cuyo paradero actualmente es desconocido. Se cree que la UNESCO la protege como Bien Material de la Humanidad en un lugar fresco, fuera del alcance de los niños y apartada de la luz del sol. Su familia teme por su futuro, aunque el destino de Pilar ya no está en su mano.
Una archiconocida empresa de alimentación acaba de hacer historia lanzando unas galletas rellenas dedicadas a los reyes de España: Los Reyenitos. El objetivo es que los niños se traguen la historia con el desayuno y lo hacen encantados, porque además de estar buenísimas son auténticas obras de arte: hechas a mano, reproducen fielmente la efigie de los monarcas más relevantes de nuestra historia incluyendo un breve apunte biográfico al dorso. Dale una galleta a un niño y haz historia.
La idea de Los Reyenitos surgió por casualidad cuando el Gerente de la no citada empresa, Mario Baqueiro-Peret, desayunaba con su hijo. Este mojaba en la leche unas galletas en forma de Dinosaurio, mientras le contaba todos los pormenores de la vida y milagros de estos mastodontes antediluvianos. Impresionado por sus conocimientos, Mario cambió de tema y le preguntó si sabía quién era Isabel La Católica, a lo que el niño respondió muy ufano: “Claro que sí. Era una monja muy guapa que se disfrazó de soldado y mató a Cristóbal Colón”.
Horrorizado por la respuesta, Mario se reunió con su equipo de marketing y entre todos decidieron que la empresa aportaría su granito de avena a la escasa cultura de los niños españoles. “Si seguimos así nuestros hijos sólo sabrán chorradas que no les darán de comer”. Con eslóganes tan pegadizos como “Dale una galleta para que aprenda”, “Cómete un rey sin jugar al ajedrez” o “La Historia por la boca entra” está iniciativa gastronómica-cultural promete arrasar.
Los Reyenitos incluyen una selección de la flor y nata montada de las monarquías hispanas, desde el primer rey godo -bajo en grasas- al último Borbón en forma de bombón. Las galletas se comercializarán en cajas de surtido variado y en paquetes de seis monarcas agrupados por épocas, estirpes y casas reales presentados en originales packagings. Por ejemplo, el paquete de los reyes godos es una caja en forma de Fíbula que incluye las galletas de Ataulfo, un godo de harina integral,Teodorico de mazapán está muy rico, Sisebuto, con grosella hindú contra el escorbuto, Recesvinto con regusto a vino tinto, Witiza de merengue color tiza, y Rodrigo hecho con higos chumbos por perder España contra los moros.
Los reyenitos de la Reconquista -que abarcan toda la Edad Media- vienen en una caja en forma de vieira con el lema “Santiago y cierra España. Niño, abre la caja” e incluye las galletas de Don Pelayo, primer rey de Asturias con cabrales y peladillas; Sancho III El mayor, relleno de cuajada; Alfonso I el Batallador, rey de Aragón con sabor a uva y melón; Fernando III el Santo, con un espeso cabello de ángel;Alfonso X El Sabio, con trozos de nueces y jengibre y Jaime I el Conquistador relleno de sobrasada. Hay una cajita aparte tipo joyero especialmente dedicada a los Reyes Católicos, Isabel y Fernando con trocitos de granada.
El lote con los Habsburgo, los Austrias para nosotros, tiene forma de cruasán e incluye a Felipe el hermoso hecho de trufa; Carlos I, relleno de frambuesa; Felipe II de chocolate negro y pistacho; Felipe III con canela y crema pastelera; Felipe IV todo melindres y Carlos II el hechizado, con mucho arroz inflado. Por último, en la caja de Borbones (en forma de Lis y color ágata) vienen ordenados por aparición, Felipe V de hojaldre y chantillí; Fernando VI de naranja amarga; Carlos III con aire insigne de Loewe y queso de Burgos; Carlos IV con crema catalana y barquillo; Fernando VII con manzana y caramelo; Isabel II con huevo hilado y tocinillo de cielo; Alfonso XII con nata montada y confitura de tomate; Alfonso XIII con banana split y Juan Carlos I con ralladura de coco y pasas de corinn…to.
Como valor añadido, la empresa de Mario ha fomentado el empleo rescatando del paro a especialistas muertos de hambre como mezcladores de cemento que ahora elaboran la pasta de las galletas; escultores, escayolistas y patronistas que les dan la forma real a las galletas, y calígrafos expertos que añaden a mano las notas biográficas. Otras empresas del sector han declarado estar encantados con esta idea y ya se rumorea que el próximo lanzamiento será una serie ilimitada de chorizos con formas políticamente correctas.
Los prometidos “minijobs” para jóvenes son en realidad llaveros con muñequitos de Steve Jobs, que según Rajoy cumplen dos importantes funciones: sirven para inspirarse en la figura de este gran emprendedor y para llevar las llaves del piso de los padres, del candado de la bici y de la taquilla del gimnasio subvencionado por el ayuntamiento.
La última medida de Rajoy es portable, práctica y barata. Tan barata que la compró en los chinos que además le descontaron el 21% de IVA por llevarse todas las partidas apalancadas en un almacén. El Presidente asegura que estos originales llaveros de Stevie Jobs harán las delicias de los guiris cuando nuestros jóvenes emigren allende Los Pirineos con una mano delante y otra detrás.
Sin embargo, los minijobs de Rajoy han soliviantado los ánimos de los fabricantes españoles de juguetes que han declarado: “Rajoy prefiere comprar a los chinos. Ni siquiera él cree en la Marca España. Esto es alta traición”. También se han sentido ninguneados y vapuleados otros iconos made in Spain antaño adorados como Curro, mascota de la Expo 92, Naranjito o Cobi que cuentan con cohortes de seguidores entre jóvenes y no tan jóvenes. Con ánimo de respaldar a nuestras queridas mascotas, se espera una macroconcentración ante la sede de Génova con pancartas que recen: “Menos minijobs y más Curros”, “Me paso tu minijob por el Cobi” o “Prefiero un Naranjito español que un Minijob chino”.
A tenor de las críticas antipatrióticas, se rumorea que Rajoy está estudiando cambiar los minijobs por miniyos (de Doctor Maligno se lo han sacado de la cabeza: no da la talla) y convertirse en imagen de Marca España con buen cariz y cicatriz. Está previsto que los primeros miniyos en salir al mercado laboral serán los Mariano Powers: El político que me achuchó. Aunque también se prevé una edición limitada y numerada de los Mariano Powers y el miembro de oro sólo para inversores inmobiliarios y especuladores.
Los medios extranjeros se han mostrado escépticos y la mayoría duda del éxito de esta medida del Presidente, como de muchas otras mal tomadas y peor confeccionadas. Sin embargo, desde que se ha filtrado la noticia, eBay está que arde esperando que los miniyos de Rajoy entren a pública subasta.
Mariano Rajoy ha encontrado en las nuevas tecnologías una salida virtual al lío en el que vive. Tras su exitosa comparecencia por pantalla plana, ha decidido que su mejor movimiento no es ni el exilio ni la dimisión, sino la defenestración. Sin más dilación, abrió una ventana de Windows y se lanzó al abismo de Internet. Las juventudes del PP llevan horas buscándolo por la red…
Él nunca quiso tener Vista, y no la tuvo para nada. Como hombre de costumbres, se acostumbró a tener un ordenador con XP (al que llamaba “mi “sobre mesa”) aunque se defendía malamente a nivel de usuario perdiendo con frecuencia documentos, carpetas y archivos y dejándose invadir por troyanos desarmados.
Hace escasas horas, trasteando en su ordenador, abrió inesperadamente una ventana nueva con un paisaje idílico y sin pensarlo dos veces por ella se precipitó, el muy inocentón.
Con esta airosa salida por la ventana virtual, Mariano Rajoy le da un “Zas, en toda la boca” a quienes pensaban que iba a abandonar al frente de su ejecutivo, que ya va ensobrado.
Ni se ha encogido ni ha abandonado: ha desaparecido, que es muy distinto. La incógnita que todos se planean ahora es si esta defenestración hi-tech ha sido premeditada o fruto de un cruce de cables por pura desesperación.
Personas muy allegadas al presidente recuerdan que en sus últimas declaraciones pudo dejar un indicio al declarar: “Todo lo que estoy haciendo tiene su sentido. Por desgracia, cosas así pasan porque van unidas a la condición humana”. Ahora se lamentan de no haber sido capaces de leer entre líneas, quizá porque les pasaron unas fotocopias no los originales.
En estos momentos reina el desconcierto en Génova, el Congreso y Moncloa y ya han surgido rumores de todo tipo: desde los que apuntan a unas minivacaciones para esquiar con unos amigos, un viaje de relax a un lugar paradisíaco como Bermudas, Islas Caimán o Islas Vírgenes, y hay quien apunta con el dedo a una escapada romántica, ya que remitiéndonos a sus propias palabras, “vivo en el lío”.
Sea como fuere, Mariano Rajoy ha sido declarado oficialmente desaparecido y virtualmente defenestrado, ya que no se ha hallado cuerpo del delito… aún.
Se comía partes seccionadas y seleccionadas con rigor (mortis) de los pacientes a los que practicaba la autopsia. Al ser detenida con la boca llena alegó que le venía de familia, que en su casa se comía así: in artículo mortis.
“Soy inocente. Yo nunca he matado a nadie para comer. Me los como bien muertos. Me viene de familia, mi abuelo se encargaba de alimentarnos y nos transmitió su experiencia y enseñanzas que a su vez había aprendido del suyo, y así sucesivamente. Esta costumbre familiar se ha transmitido por el estómago hasta donde alcanza la memoria de nuestra estirpe y más allá. Excepto unos primos lejanos que son caníbales, para vergüenza de la familia”.
Así se defendía sin morderse la lengua, Magdalena Rato Pérez, la forense antropófaga detenida en el Instituto Anatómico Forense de Burgos por comer fiambres humanos con cuchillo y tenedor en la mesa de autopsias. Aunque a primera vista parece que hay que tener estómago, el canibalismo gastronómico ancestral era una práctica muy común entre los hombres primitivos, en culturas precolombinas e incluso se sigue practicando en islas remotas del Pacífico. Sin embargo, no se había constatado ningún caso entre médicos profesionales, quienes parecía que hasta ahora se contentaban con sacarnos sólo la sangre.

Hola, maja, soy doctor y te voy a comer a rajas
A pesar de lo macabro de este acto culinario, existe un atenuante en el caso de Magdalena, la antropófaga forense: es carroñera. Este argumento de peso es apoyado por su extraña familia, compuesta en su mayoría por eminentes profesionales liberales como abogados, psiquiatras y críticos de cine, pues todos siguen la misma dieta: “Nosotros comemos como es debido. Sólo vísceras y algún tuétano por su alto contenido en vitaminas, sobre todo del grupo B, minerales como hierro y zinc y bajos índices de grasa. Además son partes blandas, mucho más fáciles de masticar cuando están crudas”.
La crudeza y naturalismo de este discurso tan razonado resulta patológicamente lógico. “Nosotros no matamos para comer. No tenemos porqué. Mucha gente muere accidentalmente sano y su carne está en excelentes condiciones de conservación manteniendo todas sus propiedades nutricionales durante 58 horas, como un animal al que matan de un tiro en el monte. Las personas no somos más que animales vestidos y el que prueba la carne de otro, ya no puede comer otra cosa”.

O te como entero o me muero, perraco
No deja de sorprender que una familia culta y preparada tenga unos hábitos culinarios tan poco convencionales. Pero como afirmaba Freud en su obra El porvenir de una ilusión, el incesto, el homicidio y el canibalismo son instintos innatos en todos los hombres, desde los primitivos a los actuales. La cultura y la sociedad los prohíbe y castiga para que la gente no vaya por ahí matando en los colegios o en los estrenos de películas, follándose a sus hermanas como faraones y comiéndose al vecino a lo Walking Dead.

Tengo tanta hambre que me comería un caballo...
Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.
Aquí hay un extracto:
4,329 films were submitted to the 2012 Cannes Film Festival. This blog had 23.000 views in 2012. If each view were a film, this blog would power 5 Film Festivals
Arrinconada en una calle sin salida de un suburbio metropolitano, una parada de autobús se desplazó por sus propios medios al medio rural y se colocó estupendamente en un pueblo de ocho habitantes que han salido muy bien parados con esta nueva incorporación.
La rutina diaria de Oterillo de la Cañada, un pueblo dejado de la mano de Dios en medio de ninguna parte, se vio alterada de la noche a la mañana con la súbita aparición de una parada de autobús que se instaló a la entrada del pueblo sin decir media palabra. Consternados a la par que encantados los únicos ocho parroquianos, cinco octogenarios y una pareja de emigrantes hippies con su hijito, no daban crédito a sus ojos con gafas y alguna catarata: “Es una parada muy maja, afirma Leonardo Cifuentes de 80 y tantos, bien colocada y bien parecida que nos viene que ni pintada”.

Hace años que por aquí no pasa nada... ni siquiera el bus
Y es que esta buena gente no tenía cómo moverse, sólo los hippies iban y venían haciendo recados para todos con sus bicis. Pero ahora con la nueva parada pueden ir en autobús a donde les plazca, incluso hasta la capital. “Estoy mú contento porque puedo visitar a mi primo Rafael que no vía desde que me jubilé. Aunque sabía de él por los imeils que me sacaba el Manu por la imprimidora, pero no’s lo mismo “, declara Moncho Lafuente sonriente sin un solo diente. Alfonso Reinosa, que roza los 88, no cabe en sí de gozo: “Me voy’a ir a ese bar en la carretera del que tanto habla mi sobrino. A ver qué pillo” dice con cara de pillo.

Eooo, nenas, no escondersus que estoy que me salgo...
Más comedidas -aunque no menos encantadas- se muestran Remedios, Angustias y Dolores: “Por fin podremos ir a una misa como Dios manda. Aunque nos reuníamos todos los domingos en la iglesia abandoná, aquello no era misa ni era ná”, dice Angustias acongojada. “El Manu, con toa su buena voluntá no hay que negarlo, nos leía unas escrituras mú raras. De uno que ve luz con un otro ojo, y de un señor que camina 40 años y no Seharta, y no sé qué de la Suerte con el Loto, que a mí nunca me tocaba”, explica algo confundida Dolores. “Lo que más me gustaba era cuando la Aurorita nos tocaba la guitarra en misa, pero como cantaba en extranjero no entendíamos ná”. Aurorita es la mujer de Manu, el hippie, y madre de Lucas de 5 años, el habitante más joven de Oterillo, a quien también le ha cambiado la vida la parada del autobús. “Lucas va a ir a un cole de verdad. Hasta ahora le dábamos clase nosotros en la escuela en ruinas del pueblo -dice Manu- pero el material escolar estaba muy defasado: sólo teníamos un mapa político de España de 1957 y un compás de madera con una tiza azul. Mi mujer (que es una cachonda) a veces le leía párrafos del Florido pensil aunque el chaval no se coscaba”.

Pues es verdad que los profesores rurales están como cabras...
Pero la que sin duda ha ganado más con este traslado es la propia parada: “Estaba harta de sentir que no servía para nada, allá en la gran ciudad donde sobran paradas como yo. Aquí en cambio son única y se me valora por lo que soy y los servicios que puedo ofrecer a los demás. Personalmente, no puedo pedir más”

Hombre, puestos a pedir, preferiría más sol. Pero nunca llueve a gusto de todos....
















